20 de noviembre de 2009

Mi daiquiri blues.

Queríamos dormir con la Luna debajo del brazo, vivir sin tener que contar las estrellas. Y lo tuvimos tan cerca que nunca lo vimos, lo perdimos tan fácil que valió la pena.

Te vi salir mientras yo entraba al jadín de los imposibles, cuando me di la vuelta estabas empezándote a vestir. Creo recordar que aquel día dijiste: "algo me aleja de ti".

Y se nos dio por mezclar a partes iguales las comas y los puntos y a parte, lanzamos monedas al aire sin saber qué dirección tomar. Me preguntabas si todo seguía en pié, tú que llevabas la vida en la calle. Yo te decía, "ya sabes, ya sabes..." Pero mi corazón nunca estaba en hora a la hora de la verdad y las pes de mi crucigrama oscilaban entre poema, polvo y puñal.

Sabíamos que aquello no saldría bien y aun así nos metimos de lleno, jamás supimos cómo estar suficientemente lejos. Todavía hay nudos que desenredar, todavía hay caminos abiertos al lugar al que intentamos regresar.

Voy a dejarme caer para empezar desde abajo una y otra vez... seré tu cable a tierra, la noche entera, tu nube pasajera por fin. Hasta que vuelva a creer, hasta que todo te encaje, recuerda que te tengo ley. Necesito un amor que no cueste trabajo para seguir de pie.




Cantábamos "Hey, nadie podrá con nosotros", pero estuvieron muy cerca ayer.

3 de octubre de 2009


.
La Luna se derrama los sábados por la noche como espuma de cerveza.

9 de septiembre de 2009

09.09.09

.
Y cuando esté roto escuchar que merece la pena.

25 de agosto de 2009

¿Y qué?

Hemos nacido para romper las reglas.

Para olvidarnos de hoy, de mañana, de lo venga después de mañana.
Para reírnos de la magia por superarla en sus trucos.
De la vida cada vez que nos reta a un pulso.

Para hacer caducar los relojes.


Gritar al silencio.


Cortarnos las alas.


Apagar las estrellas.